El tratamiento de urgencia de muchas de las patologías musculoesqueléticas, se basa en la inmovilización, es por ello que el área de urgencias debemos conocer los principales tipos de inmovilizaciones, vendajes, ortesis…especialmente cuando se trata de procesos como fracturas, heridas o infecciones. A continuación se expondrán las nociones básicas acerca de este tema.
EL VENDAJE
El vendaje es el procedimiento más básico aplicado en la patología musculoesquelética. Consiste, como su propio nombre indica, en aplicar una venda a una parte del cuerpo y, dependiendo de la finalidad del mismo, dicha venda tendrá unas características en cuanto a su tamaño, material, elasticidad…y será aplicada con una técnica acorde a la patología.
El vendaje constituye un método eficaz para controlar parte del proceso inflamatorio, disminuyendo el dolor al limitar la movilidad así como mejorando el drenaje y disminuyendo el edema. Además, posee un efecto “recordatorio” sobre el paciente.
Como norma general, en el área de urgencias, disponemos de dos tipos de venda:
- a) Venda elástica o de crepé: fabricada mayoritariamente en algodón y nos permite una inmovilización moderada constante reduciendo al mismo tiempo el edema.
- b) Venda elástica adhesiva o Tensoplast: dicha venda otorga mayor rigidez al vendaje, limitando en mayor medida la inmovilización del miembro sobre el que se aplica.
Atendiendo al objetivo del vendaje, en la patología traumática nos centramos en la compresión e inmovilización es por ello que debemos comenzar con una capa de venda de algodón para, a continuación y sobre esta, colocar una capa de venda elástica adhesiva. Debemos comenzar por la parte más distal del miembro (nunca debemos colocar un vendaje compresivo codo o rodilla si extenderlo a mano o pie) evitando así el edema de ventana. Procuraremos aplicar la técnica conocida como espiga, cada vuelta de la venda cubre la mitad o dos tercios de la vuelta anterior, comenzando la vuelta en sentido ascendente 30º pasando la venda por la parte posterior y volviendo en sentido descendente 30º consiguiendo generar así una compresión constante.
VENDAJE FUNCIONAL
Se define como aquel vendaje que nos limita o inhibe un movimiento patológico o que produce dolor, dejando los demás movimientos libres.
Esta técnica de vendaje consiste en una síntesis acertada entre modificación de la mecánica y mantenimiento de la funcionalidad.
Estabilidad Máxima <——> Movilidad Selectiva
El vendaje funcional, por ello, se encuentra englobado dentro de las inmovilizaciones parciales (biomecánicas) ya que permite una función controlada con dos objetivos: prevención de la lesión de estructuras frecuentemente afectadas o evitar su recidiva, y terapéutico, al reducir las manifestaciones dolorosas, ya que disminuye la tensión de los tejidos afectados favoreciendo el proceso de cicatrización, aumentando la propiocepción mediante la facilitación, estímulo y control del propio movimiento; además de evitar los inconvenientes derivados de la inmovilización total (atrofia muscular, rigidez articular, consolidación de edema).
Como ante cualquier planteamiento terapéutico, antes de hacer un vendaje funcional, deben tenerse en cuenta aspectos como: mecanismo lesional, conocimiento de la biomecánica articular, anatomía de la región sobre la que vamos a actuar, lesión a tratar, qué queremos inhibir o limitar, material que vamos a necesitar, características del paciente y técnica a utilizar en función de la actividad física requerida.
- Indicaciones: esguinces de I-II grado, laxitudes ligamentosas, tendinitis/tendinosis/tendinopatías, roturas de fibras musculares, distensiones/elongaciones musculares, fisuras de huesos largos (metacarpianos, metatarsianos, falanges), tras retirar una escayola previo a la rehabilitación, descarga fascial.
Así pues ante una lesión capsuloligamentosa, hace función de “ligamento artificial externo” que descarga y protege al anatómico lesionado mientras se produce su curación. Limita y modula la acción muscular “saltando” el espacio tendinoso afecto, calmando el dolor ante una tendinopatía. En el caso de lesiones musculares, limitan el estiramiento de los músculos afectados al restringir la amplitud de las articulaciones dependientes de los mismos.
- Contraindicaciones: roturas musculares completas, roturas tendinosas, roturas completas ligamentarias, grandes edemas, alteraciones en el retorno venoso, alteraciones cutáneas, fracturas, heridas de consideración, alergia a alguno de los componentes del vendaje.
- Elementos básicos del vendaje funcional:
- Almohadillado: utilizado para evitar el roce en rebordes óseos y ejercer compresión favoreciendo la reabsorción del edema.
- Prevendaje
- Anclajes: colocados en región proximal y distal del vendaje. Sobre ellos se fijan las diferentes tiras.
- Tirantes/Estribos: cintas adhesivas que sirven para descargar y limitar movimientos afectados en la zona lesionada.
- Encofrado/Cierre: dan consistencia y firmeza al conjunto, aumentando la fijación de todos los elementos.
Dentro de los vendajes funcionales, diferenciamos 3 técnicas atendiendo al grado de libertad permitido con el mismo. Así pues, utilizaremos materiales no flexibles (tape/esparadrapo) para la realización de vendajes duros/rígidos, que nos impide movimientos que producen dolor (técnica de inmovilización). Esta técnica se limita al uso deportivo, tras la fase aguda, como prevención de recaída. Por el contrario, mediante el uso de vendajes elásticos adhesivos limitamos movimientos patológicos (técnica de contención/suave/blanda). Combinando los dos principios anteriormente comentados, obtendremos un vendaje semirrígido que nos limite unos movimientos e inhiba otros atendiendo a la disposición de los distintos materiales utilizados (técnica combinada/mixta).
| Técnica | Actuación | Material | Indicaciones |
| Técnica de contención (Blanda) | Limita movimiento (en menor escala) | Venda elástica adhesiva | Terapéutica |
| Técnica de inmovilización (Rígida) | Inhibe movimiento | Tape/Esparadrapo | Preventiva (deporte) |
| Técnica combinada (Mixta) | Limita movimiento (en mayor escala) | Venda elástica +Tape/Esparadrapo | Terapéutica |
El uso de vendajes funcionales rígidos se limita a la actividad deportiva, aplicándose previo a la misma y siendo retirado tras su finalización. Como norma general, los vendajes funcionales terapéuticos no se llevarán más de siete días, ya que la elasticidad de la venda disminuye perdiendo eficacia. En caso de necesitar llevar el vendaje más de 7 días, este deberá ser cambiado semanalmente.
A continuación, se muestran dos ejemplos de vendaje funcional de tobillo y rodilla.
1.Vendaje de Inmovilización de tobillo con venda elástica adhesiva (imágenes propias)


2.Vendaje funcional de tobillo con Taping (imágenes propias)



3.Vendaje funcional de rodilla con venda elástica adhesiva (imágenes propias)

EL YESO / ESCAYOLA
Son los procedimientos de inmovilización clásicos en Traumatología, y siguen siendo los más empleados. En el área de urgencias, dado que nos enfrentamos a un proceso agudo y con importante componente inflamatorio en desarrollo, preferimos el uso de las férulas de yeso, que, además de conseguir una óptima inmovilización de las fracturas y una capacidad de distensión de los tejidos sin aumento de la presión, son un método rápido, acorde con las necesidades de un servicio de urgencias. Los yesos cerrados son una herramienta más frecuente de las consultas de Traumatología que del área de Urgencias, siendo colocados en fase subaguda cuando el proceso inflamatorio se haya estabilizado.
Recuerda que una férula está constituida por láminas de yeso que ocuparán solo una de las caras (dorsal o volar) de la extremidad a inmovilizar. Constituyen en método elegido para inmovilizar fracturas y esguinces graves.
Debes conocer algunos detalles acerca de su colocación:
- Aplica un vendaje de algodón (y venda elástica también es recomendable) previamente, sobre la piel.
- Emplea agua tibia para humedecer el yeso (si está fría tendrás poco tiempo para modelar la férula, pero si está caliente puedes provocar quemaduras al paciente).
- Sé cuidadoso en la colocación (por ejemplo, no dejando tus dedos marcados en el yeso, pues puede producir heridas) y piensa en qué posición quieres dejar la articulación inmóvil. Para ello ten en cuenta el tipo de fractura, las posiciones funcionales de las articulaciones…
- En caso de fracturas diafisarias deben inmovilizarse tanto la articulación proximal como la distal a ella.
- Instruye al paciente sobre el cuidado de la férula (no mojarla, no pisar con ella, mantener el miembro inmovilizado en alto…).
La muñeca y el tobillo son las articulaciones que más frecuentemente vas a tener que inmovilizar. La férula que inmoviliza la muñeca se debe extender desde la cabeza de los metacarpianos (dejándola libre) hasta el codo (siempre y cuando no queramos inmovilizar también este). Generalmente su colocación es por dorsal, aunque también podría colocarse por volar. La posición de la muñeca será la que mantenga bien alineada la fractura. Para una férula que inmoviliza el tobillo, toma la precaución de que no se extienda en exceso hacia proximal molestando al paciente cuando flexiona la rodilla sobre el hueco poplíteo, recuerda que la posición funcional del tobillo es la flexión de 90º y que se debe proteger bien el talón paras evitar úlceras por roce de esta.
A continuación, y a modo de apéndice, las posiciones funcionales de las articulaciones (debes colocar la férula respetando estas posiciones, salvo que la reducción de la fractura implique una posición distinta, o salvo casos excepcionales como la rotura del tendón de Aquiles en la que es preferible dejar el pie en ligero equino).
- Hombro: codo en flexión adosado al tórax.
- Codo: flexión de 90º y prono-supinación neutra.
- Muñeca: extensión de 30º.
- Metacarpofalángicas: flexión de 90º.
- Interfalángicas: extensión o mínima flexión.
- Rodilla: ligera flexión de 10-20º.
- Tobillo: 90º de flexión.
LA FÉRULA DE KRAMER
Se trata de una férula flexible fabricada con alambre de acero moldeable que se utiliza forrada con algodón y venda elástica. Este dispositivo es típico en el ambiente de urgencia extrahospitalaria para realizar inmovilizaciones provisionales hasta ser sustituida por una inmovilización definitiva más estable.
- CABESTRILLO
Sistema de inmovilización para lesiones de extremidad superior, principalmente articulación gleno-humeral (fracturas de húmero proximal, lesiones de manguito rotador, luxaciones de hombro), luxaciones acromio-claviculares o fracturas de clavícula. Estas últimas pueden ser inmovilizadas con “vendaje en 8” hoy en día sustituido por ortesis en 8; pero esta última es peor tolerada y no ha demostrado superioridad al cabestrillo en el manejo de la fractura de clavícula.
- COLLARÍN CERVICAL
Diferenciamos 3 tipos principalmente:
| Inmovilización | Uso | |
| Blando “Gomaespuma” | Mínima (no inmoviliza, “soporta el peso de la cabeza”) | Latigazo Cervical |
| Semirigido “Thomas” | Media | En desuso |
|
Rígido “Philadelphia” |
90% de movimientos de flexo-extensión pero no movimientos rotatorios ni laterales por si mismos | Luxación o fractura vertebral |
EL FLEJE
Lámina de aluminio acolchada de fácil maleabilidad. Se trata de un buen método para inmovilizar muñeca y dedos de la mano; lesiones que no requieren inmovilizaciones más estables y voluminosas como férulas o yesos. Suele presentar muchos problemas de aflojamiento, colocar un fleje requiere un moldeamiento perfecto de la lámina de aluminio.
SINDACTILIAS
Se trata de la inmovilización de un dedo mediante su unión al adyacente. Es el método de elección en las fracturas de las falanges del pie, y en aquellas fracturas estables en falanges de la mano. Se realizan con tiras de esparadrapo colocadas proximal y distal a la articulación interfalángica previa colocación de una gasa o algodón entre los dedos evitando lesionar la piel. Es importante evitar el efecto “torniquete” por una tensión excesiva que se exacerbe con la inflamación de los dedos.
FÉRULA DE STACK / LINK
Se tratan de unas férulas de plástico utilizadas para inmovilizar las articulaciones interfalángicas proximales y distales de la mano en posición de extensión. Estos dispositivos están indicados en lesiones como las luxaciones interfalángicas y lesión del tendón extensor a nivel de su inserción (“dedo en martillo”)
PUNTOS A RECORDAR
☺ RECUERDA:
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AUTORES
Zuany Soneira Rodriguez. Médico adjunto. Servicio de Urgencias. HUMV
Julen Azpeitia Coscaron. Médico residente. Servicio de Traumatología y Ortopedia. HUMV
Pablo Armesto Guzón. Médico residente. Servicio de Traumatología y Ortopedia.
Guillermo Menéndez Solana. Médico adjunto. Servicio de Traumatología y Ortopedia.
BIBLIOGRAFÍA
- “Fracturas en el adulto” Rockwood & Green’s. Ed. Marban
- “Ortopedia y fracturas: exploración y tratamiento”R.McRae. Ed.Marban
- “Medicina de Urgencias. Guía terapéutica” Jimenez Murillo, L y Montero Perez, FJ.Ed.Harcourt
- Baños AV. Diagnostico, tratamiento y pronóstico del “Síndorme del Latigazo Cervical”. Revista de fisioterapia 2009;8(1):5-28
- “Atención primaria. Problemas de salud en la consulta de medicina de familia.”, Martin Zurro,A.-Ed. Elsevier
- “El Vendaje Funcional”, Bové,Toni-Ed.Elsevier
- “Compendio de Atención Primaria. Conceptos, organización y práctica clínica en Medicina de Familia”, 5.ª edición, de A. Martín Zurro, J. F. Cano Pérez y J. Gené Badia
- Thompson S.R., Zlotolow D.A.: Manual de inmovilizaciones y vendajes en traumatología.2013.ElsevierBarcelona



