Neutropenia febril

NEUTROPENIA FEBRIL

La neutropenia febril, común en pacientes onco-hematológicos, es una urgencia médica con alta mortalidad sin tratamiento adecuado. Se define por fiebre con recuento absoluto de neutrófilos <500 mm3 (<1000 mm3 con previsión de disminuir).

DEFINICIÓN

La neutropenia febril es una complicación frecuente en el paciente onco-hematológico y supone una urgencia médica (5% de mortalidad, pero 50% sin un tratamiento adecuado).

El diagnóstico y terapia precoz reducen de forma significativa las complicaciones y la estancia hospitalaria. Se define por:

  • Fiebre neutropénica: temperatura termometrada igual o superior a 38ºC con un recuento absoluto de neutrófilos inferior a 500 mm3, o bien <1000 mm3, que se espera vaya a disminuir en los próximos 3 días.

El periodo NADIR es el tiempo entre los días séptimo y catorceavo desde la administración de la quimioterapia en el que se prevé el menor recuento de neutrófilos absoluto. El riesgo de que la cifra de neutrófilos se reduzca aún más es dependiente de la cercanía a dicho NADIR.

Los pacientes que se diagnostiquen de neutropenia antes del día 7-10 están en riesgo potencial de proseguir en descenso, mientras que, a partir de la segunda semana, la tendencia será hacia la recuperación.

 

Para una correcta evaluación clínica, son necesarios anamnesis, examen físico y pruebas complementarias, dirigidos a asegurar la estabilidad hemodinámica del enfermo, a la búsqueda del foco infeccioso y su tratamiento.

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

La anamnesis debe ser completa haciendo especial hincapié en datos referentes a la enfermedad oncológica y comorbilidad asociada, a los síntomas referidos que se puedan relacionar con el foco infeccioso (respiratorio, gastrointestinal, urinarios…) y a la presencia de catéteres o reservorios (CVC).

A veces la única sintomatología puede ser la hipotermia y/o hipotensión arterial sin claro foco por un síndrome de respuesta inflamatoria sistémica. Por ello debemos prestar especial atención a la tensión arterial, frecuencia cardiaca, ritmo de diuresis…

Es imprescindible un examen físico completo por aparatos en busca de foco infeccioso, sin olvidar la orofaringe, ano, piel, mucosas y accesos venosos, flanco derecho en busca de tiflitis… En el 65% de los casos es de origen identificable, aunque solo seremos capaces de documentar microbiológicamente un 20-30%.

DIAGNÓSTICO

Debe cumplir:

  • Fiebre: temperatura de 38ºC en dos tomas durante una hora o temperatura oral >38,3º en una única determinación/signos clínicos de sepsis.
  • Neutropenia: cifra de neutrófilos absolutos inferior a 1000 mm3.
    • Severa: cifra inferior a 500 mm3.
    • Profunda: cifra inferior a 100 mm3.

Entre las pruebas complementarias podremos incluir: perfil de sepsis, elemental y sedimento de orina, radiografía de tórax, gasometría venosa, hemocultivos, cultivos de las zonas que hagan sospechar la etiología de la fiebre etc…

Identificado el cuadro, es importante indagar acerca del tratamiento quimioterápico recibido y complicaciones en ciclos previos (episodios de neutropenia afebril o febril).

Toda esta información nos permitirá estratificar el diagnóstico:

MASCC

(bajo riesgo >21 p)

CISNE

(Bajo riesgo 0p/Intermedio 1-2p/Alto 3-8p)

Clínica leve/moderada/grave

No hipotensión

No EPOC

Sin micosis previa

No deshidratación

Ambulante

< 60 años

5/3/0

5

4

4

3

3

2

ECOG≥2

Hiperglucemia

EPOC

Enfermedad cardiovascular

Mucositis ≥2

Neutrófilos <200 mm3

2

2

1

1

1

1

Tabla 1. Escalas de riesgo.

TRATAMIENTO

Disponemos de varias escalas (MASCC, CISNE, Talcott…) (ver Tabla 1) para evaluar el riesgo de complicaciones en la fiebre neutropénica. Si el proceso es de bajo riesgo y el paciente tiene fácil acceso a un centro sanitario, se podrá manejar de forma ambulatoria con control analítico en consultas de Oncología a las 24-48 horas y antibioterapia empírica con Amoxicilina/Clavulánico y una Quinolona (Ciprofloxacino o Levofloxacino) tras una primera dosis endovenosa.

En caso contrario, el paciente debe ingresar para terapia precoz de mayor espectro tipo monoterapia antipseudomónica (Piperacilina-tazobactam o Cefalosporinas 3ª o 4ª generación) (ver Tabla 2) y tratamiento de soporte con sueroterapia y control de diuresis, constantes, nivel de conciencia…, en función de las cuales puede ser necesaria un aporte intensivo, recordando suspender medicación antihipertensiva.

Debemos añadir Filgrastim 300 mcg subcutáneo una vez al día si la neutropenia es inferior a <100 mm3, o documentamos hipotensión, shock, neumonía, infección fúngica y/o > 65 años.

BAJO RIESGO ALTO RIESGO
 

 

Amoxicilina-Clavulánico 875/125 mg 1/8h

+

Levofloxacino 500 mg 1/24h

ó

Ciprofloxacino 750 mg 1/12h

Piperacilina-Tazobactam 4 g iv/ 6-8h

ó

Cefepime 2 g iv/ 8h

ó

Ceftazidima 2 g iv/ 8h

ó

Imipenem 500 mg a 1 g iv/ 6h

ó

Meropenem 1 g iv/ 8h

(Reservar carbapenemes en antecedentes de infección por BGN multirresistentes o situaciones de gravedad)

Si inestabilidad hemodinámica Amikacina 15 mg/Kg iv/24h)

ó

Quinolonas

Sospecha de infección asociada a catéter o reservorio, o sospecha de Gram+ (partes blandas, mucositis…) Vancomicina 1 g iv/ 12h

ó

Teicoplanina 10 mg/Kg/24h

 

En caso de insuficiencia renal, se recomienda:

Linezolid 600 mg iv-vo/12h

ó

Daptomicina 4-6 mg/Kg/24h

Gérmenes multirresistentes Revisar antibiograma previo

Tabla 2. Regímenes de antibioterapia.

PUNTOS A RECORDAR

☺ RECUERDA:

  • Ingreso hospitalario en Oncología si fiebre neutropénica de alto riesgo, considerando valoración por UCI en caso de inestabilidad hemodinámica. En el resto de casos, según estado hemodinámico y situación clínica, independientemente de los datos analíticos.
  • Si neutrófilos por debajo o iguales a 1000 mm3 con fiebre, se debe hacer un hemograma de control en las siguientes 24 horas.
  • El tratamiento antifúngico rara vez es necesario en tumores sólidos (más frecuente hematológicos). Considerar si factores de riesgo (antibioterapia, corticoterapia, mucositis, CVC, neutropenia prolongada) o si fiebre tras 5-7 días de antibioterapia correcta y ausencia de aislamientos.
  • En caso de tumores hematológicos: Contactar con Hematología de guardia.

APÉNDICE

A continuación, se muestra el algoritmo de manejo establecido por las guías clínicas de la Sociedad Española de Oncología Médica.

Ilustración 1 Guía SEOM. Algoritmo para el manejo de la fiebre neutropénica.

AUTORES

Carmen Laguna Cárdenas. Médico adjunto. Servicio de Urgencias. HUMV.

Marta Sotelo García. Médico residente. Servicio de Oncología Médica. HUMV.

Marina Serrano Fernández. Médico residente. Servicio de Oncología Médica. HUMV.

Mireia Menéndez Cava. Médico residente. Servicio de Oncología Médica. HUMV.

BIBLIOGRAFIA

  1. Aproximación a la Medicina de Urgencias-Tercera Edición. 2017. Capítulo 43: Neutropenia febril, 338-342.
  2. Carmona-Bayonas A, Jimenez-Fonseca P, Martínez de Castro E, Mata E, Biosca M, Custodio A, et al. SEOM clinical practice guideline: management and prevention of febrile neutropenia in adults with solid tumors (2018). Clin Transl Oncolo. 2019. 21(1), 75–86.
  3. Carmona-Bayonas A, Jiménez-Fonseca P, Virizuela Echaburu J, Antonio M, Font C, Biosca M, et al. Prediction of serious complications in patients with seemingly stable febrile neutropenia: validation of the Clinical Index of Stable Febrile Neutropenia in a prospective cohort of patients from the FINITE study. J Clin Oncol. 2015. 33(5), 465-471.
  4. A. Carmona-Bayonas et al. Performance of the clinical index of stable febrile neutropenia (CISNE) in different types of infection and tumors. Clin Transl Oncolo (2016).
  5. Klastersky J, de Naurois J, Rolston K, Rapoport B, Maschmeyer G, Aapro M, et al. ESMO Guidelines Committee. Management of febrile neutropaenia: ESMO Clinical Practice Guidelines. Ann Oncol. 2016.  27(suppl 5), v111-v118.
  6. Taplitz R. A., Kennedy E. B., Bow E. J., Crews J., Gleason C., Hawley D. K., et al. Outpatient Management of Fever and Neutropenia in Adults Treated for Malignancy: American Society of Clinical Oncology and Infectious Diseases Society of America Clinical Practice Guideline Update. J Clin Oncol. 2018. 36(14), 1443–1453.
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